El llamamiento de Mateo

Pasajes bíblicos: Mateo 9:9-13, Marcos 2:13-17, Lucas 5:27-32

Mateo, también llamado Leví, era un publicano, una persona que cobraba impuestos al pueblo de Israel bajo autoridad del imperio romano. Dado a su profesión, probablemente tenía Mateo bastante recurso, pero era menospreciado por el pueblo judío.

Luego de sanar un paralítico, Jesús ve a Mateo y lo llama con un simple: "sígueme" y Mateo le siguió. Este encuentro sucedió cuando Mateo estaba haciendo su trabajo, no estaba en el templo cuando fue llamado, no estaba buscando a Jesús. De la misma manera, nosotros somos encontrados por Dios, cualquiera sea nuestro lugar, situación social y profesión. 

La Biblia relata que Mateo, dejándolo todo siguió a Jesús. ¿Era Mateo talvez muy piadoso y ya seguidor o "fan" de Jesús? No lo creo, pienso más que el verdadero llamado de Jesús es un evento irresistible el cual no necesita de música melodiosa ni de una prédica con palabras persuasivas, un simple: "Jesús te pide seguirle" basta.

El llamamiento de Mateo es relatado en tres de los cuatro evangelios (Mateo, Marcos y Lucas). Se nos relata que al instante después de su llamamiento, Mateo le hizo un banquete en su casa, y con Él, a muchas más personas entre las cuales había publicanos (colegas de Mateo), otros discípulos de Jesús, fariseos y pecadores. Sabemos que el evento fue un banquete y fue hecho en la casa de Mateo por los evangelios de Lucas y Marcos. Mateo solo describe esta escena con "estando él sentado a la mesa en la casa…", tomando así una posición humilde al relatar lo sucedido.

Al ser llamado por Jesús, Mateo muestra una gran generosidad al proveer tanta comida y abrir su casa. Mateo invita a su casa varios tipos de personas y comparte de lo que él tiene con ellos.

¿Qué muestra de generosidad mostramos nosotros como agradecimiento por nuestro llamado?

Mateo no solo quería hacer banquete con Jesús, sino con otras personas pecadoras que tal vez tuviesen la oportunidad de conocer de a Jesús. ¿Con quiénes y con qué objetivo compartimos nuestra comida? Tenemos tal vez acá un ejemplo de un evangelismo práctico: invitemos a comer a nuestras casas personas que no han sido salvas y hagamos del tema de conversación a Jesús. Esta inclusión de todo tipo de personas al banquete lleva también a Jesús y sus discípulos a ser criticados por los fariseos, ya que comían con personas que no vivían el estándar de los fariseos o similar al de una alta sociedad. No obstante, Mateo había ya entendido que el mensaje y amor de Jesús era para todos, desde el pecador que talvez solo aceptó la invitación por hambre, hasta el erudito fariseo que tomaba parte en la cena para ver qué pasaba y criticar.

Viendo los fariseos que Jesús comía con los publicanos y pecadores, no tardaron a poner en cuestión por qué su Maestro comía con ese tipo de personas. Los fariseos “preguntaron”: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores? Esto era más una crítica que una pregunta que los fariseos hicieron con mala intención, tal como la serpiente en el Edén donde, en forma de interrogación metió ideas en la cabeza de Eva y trajo engaño a su corazón. Regresando a los fariseos, esta pregunta debió hacerse directamente a Jesús y no a sus discípulos.

Antes de descartar la pregunta con el argumento que venía de los fariseos, podemos meditar un poco en ella: 

  • Jesús es llamado “vuestro maestro”, es decir que los fariseos no lo reconocían como su maestro.
  • La pregunta mostraba que los fariseos no habían entendido el propósito de la venida de Jesús. ´
  • Muestra mal agradecimiento de la parte de los fariseos al estar en la casa de Mateo, el mismo siendo publicano, y criticar que Jesús comía con pecadores y publícanos, implícitamente, gente mala.

Usualmente tendemos a ponernos de parte de Jesús y juzgar la crítica de los fariseos pensando que nosotros no haríamos este tipo de preguntas. Y si es verdad que tal vez no le prohibimos la entrada a las personas a nuestra congregación, ¿cómo es nuestra actitud cuando no estamos de acuerdo con cómo se hace algo en nuestra iglesia? ¿Murmuramos con los hermanos que sabemos tienen nuestra misma opinión sin primeramente exponerlo a Dios y hablarlo primeramente con el pastor? No seamos como los fariseos y no hagamos preguntas que sabemos no son constructivas y siembran división en la iglesia. Cuidemos la unidad en la iglesia.

A pesar de que la crítica fue expresada a los discípulos, ellos no estaban solos, ya que Jesús, como el buen pastor que cuida de sus discípulos, estaba cerca para responder a los fariseos: "Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos". Un mensaje que Mateo ya había claramente entendido a pesar de haber sido llamado hacía a penas un momento atrás. Atribuimos el mensaje de Jesús a los publicanos y pecadores, pero también hay un mensaje para los fariseos.

Jesús, en su misericordia, da una respuesta a los fariseos para llevarlos al arrepentimiento: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. Talvez esta afirmación llevó a algunos a evaluarse. Alguno de los fariseos sabemos tenían interés en Jesús de manera secreta, como Nicodemo que se le acercó a Jesús por la noche.

¿Y qué de nosotros, si no somos de los que hacen preguntas divisivas, como reaccionamos cuando vemos al hermano criticar en la iglesia? ¿Lo descartamos o tenemos también una muestra de amor, sabiendo que ellos también forman parte de los enfermos, pero que no lo reconocen, dándoles la oportunidad de evaluarse a sí mismos y ser llevados a Cristo? Ante la crítica, Jesús nos da un ejemplo de amor, donde nos muestra a dar una respuesta justa y a primer aborde algo ruda, pero que lleva al arrepentimiento y no a la destrucción o división. 

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